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China y su exponencial desarrollo comercial

Las actividades económicas de China y el desarrollo de los negocios del país asiático, así como el comercio de las otras antiguas civilizaciones de la zona, se basaron allí por la época antigua, en la actividad agrícola. Al igual que otros pueblos de la época los principales productos que se cultivaban eran el trigo, la cebada y el arroz. Tanto la planificación como los labores en relación al trabajo de la tierra, estaban organizadas y dirigidas por las autoridades de la dinastía, que poseían un rol irrefutable, y operaban en función de las necesidades del imperio requeridas en ese momento. Las actividades económicas de China determinaban y condenaban según su resultado y producción el triunfo o el fracaso de un mandato imperial. Antiguamente existieron una cantidad de dinastías y el hecho de tener el dominio completo de la vida comercial implicaba también que el producto de las cosechas se proyectara directamente en favor o en contra de los mandatos, afectando directamente el poder de los emperadores. Grandes crisis y hasta expulsiones del gobierno podrían ser provocadas en caso de que el rendimiento de la agricultura no fuera satisfactorio o suficiente. Esto repercutía y decretaba el destino del emperador en forma indeclinable provocando en las autoridades, directamente la expulsión del poder.

Las actividades económicas de China eran bien propiciadas gracias a las propiedades del suelo y las características de la tierra, un territorio naturalmente fértil muy beneficioso y apto para el buen desarrollo de la actividad agrícola. Entre los cultivos, además del trigo, cebada y el arroz, también se encuentran el té y la caña de azúcar. Una de las prácticas más comunes utilizadas para el trabajo de la tierra era, dividirla en unidades en forma de cuadrados y a su vez esos cuadros los fragmentaban en triángulos. Parte de esas divisiones eran trabajadas por los campesinos y las parcelas que quedaban eran cultivadas en forma colectiva.

Otra cuestión importante para el desarrollo y el crecimiento de la actividad fue el proceso de incorporación y domesticación de animales a los que adoptaron para mejorar y enriquecer el trabajo y a su vez ampliar la comunicación con otros pueblos de la zona.

De la mano y de la misma forma que se dieron los avances y desarrollos de la civilización, las actividades económicas de China fueron creciendo. Esto fue propiciado también dadas las posibilidades que se dieron al poder introducir novedosas técnicas mucho más modernas y eficaces, para la época, así como también sumaron maquinarias que permitieron incrementar en provecho, mejorando el rendimiento y las ganancias otorgadas por la tierra como resultado y producto de las cosechas.

De entre las técnicas que se pudieron incorporar, fueron metodologías como el regadío y máquinas tales como el arado de hierro. El hecho de haber podido hacer crecer el resultado, calidad de las cosechas y también la actividad agropecuaria, dieron paso a cantidad de nuevos modos de hacer negocio y también surgió una nueva clase entre la población, denominados comerciantes y mercaderes.

Las actividades económicas de China se caracterizaron principalmente en el trabajo rural, agrícola y ganadero. Pero estos rubros fueron solo los comienzos de las actividades comerciales centrales desarrolladas por las primeras dinastías de la sociedad oriental. El paso del tiempo y el crecimiento de la población impulsaron la incorporación de nuevos recursos, más necesidades y otras incorporaciones. Por ejemplo, se sumó el gusto por el consumo de alimento de mar y río, elemento aún vigente dentro de los menús y recetas de comida en la gastronomía china.

El control total de las actividades económicas de China fue dirigido celosamente y bien de cerca por las autoridades del imperio en cada dinastía y producto de la enorme expansión comercial alcanzada por China, este país logró también extender su dominio en toda la zona. El concepto de la moneda como medio y medida de pago por una mercancía, fue utilizado por primera vez por la civilización china. Ellos lograron elaborar un sistema económico de compra y venta capaz de ser sustento para una gran porción de la población incluso dejaba un resto de ganancia que se utilizaba para solventar campañas con objetivos meramente militares. El modelo de la moneda en sí misma, no fue al principio tal como la conocemos hoy. En un comienzo se intercambiaban a cambio del pago, pequeñas herramientas agrícolas o utensilios metálicos y cuchillos. Pero una vez que esta actividad fue tomando una mayor magnitud requirió, tal dimensión, de algún elemento de intercambio por valor más maniobrable, fácil de transportar y de ser acumulada. En consecuencia, fueron poco a poco cambiándolos por elementos cada vez más pequeños, hasta convertirse éstas en trozos pequeños de metal con algunas inscripciones, parecido a lo que hoy conocemos como las monedas. Redondas, pequeñas con inscripciones y maniobrables. Para agregar y redondear aquí algunos datos más para entender cómo se manejaban los negocios en la China antigua y los procesos comerciales. Para ello es importante conocer cómo era la estructura de la sociedad y su funcionamiento. A la cabeza por su puesto el emperador a continuación se posicionan los mandarines, seguidos en otro nivel por los comerciantes, terratenientes, artesanos y por último debajo campesinos y esclavos. El emperador y la familia de la realeza, eran considerados prácticamente sagrados, todas sus órdenes y las decisiones eran completamente acatadas sin lugar a duda ni a ningún tipo de cuestionamiento. La administración entera del estado estaba a cargo de los mandarines, en mano de ellos estaba el manejo de los tres poderes, el militar con el ejército, el judicial y el sector administrativo. Teniendo los mandarines tal poder de control y manejo, tanto del dinero como del ejército del imperio implicaba que estos mandatarios estuvieran formados, capacitados y educados como correspondía para estar a la altura de semejante cargo de responsabilidad.

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